domingo, 23 de marzo de 2014

PARA HALLAR PENTESILEA

Una de mis obras favoritas es Pentesilea de Heinrich Von Kleist, 1777 - 1811,   a la cual vuelvo cada año en propósito de revisión y análisis por razones de trabajo en la universidad y por puro hedonismo también. Tan romántico como neoclásico, es un drama que se arroja extemporáneamente hacia la tragedia del amor.  Trata sobre la antropofagia del amor.
Ciertamente el texto de Pentesilea es muy difícil de encontrar en la red y gracias a las labores de mi amigo John David Peña puedo recomendarles el siguiente enlace. Que la disfruten
  http://es.scribd.com/doc/122743466/Pentesilea-Heinrich-Von-Kleist.






http://es.scribd.com/doc/122743466/Pentesilea-Heinrich-Von-Kleist

viernes, 8 de marzo de 2013

ANAGNORISIS Y PERIPECIA


ANAGNÓRISIS, PERIPECIA.

Al considerar una y otra vez, por razones de trabajo pedagógico,  las diversas traducciones disponibles de La poética de Aristóteles no deja de sorprendernos la enunciación que hizo el filósofo macedonio acerca de los componentes más atractivos de la fábula.  A saber, descubrimiento y peripecia. Un aparte más tarde termina por agregar otro, característico, no sólo de la tragedia,  sino de todo escrito dramático anterior y posterior al mismo Aristóteles, la pasión o sufrimiento.
Digo esto porque después de algunos años escribiendo mis cosas, vuelvo a caer en cuenta de que durante el siglo IV antes  de Cristo se produjo una sabia reducción (demasiado acertada) de lo que es la trama de una obra de teatro. Y digo, que no por haberlo usado sin conocimiento de causa durante décadas, este redescubrimiento no deba asombrarme.
Es justo así. Me tocó leer para las clases seis comedias de Terencio (favorito sentimental) y algunas más de Plauto; cuando iba ya por la tercera podía preveer cuál sería el desarrollo de la trama a continuación porque siempre hay un personaje de noble extracción reducido a condición humilde, quien, para felicidad de los que luchan por causas más simpáticas al público,  termina siendo reconocido o elevado. Mediante esa identificación de la verdadera naturaleza del personaje se logra estabilizar un desequilibrio que obliga originariamente a la acción. Luego se cierra el caso y todos en santa paz. Bueno, es un decir.
A ese descubrimiento lo llamamos anagnórisis del griego antiguo ναγνώρισις, «reconocimiento». Es la revelación de una cierta información que los personajes desconocían hasta el momento y cuyo efecto dentro de la trama es un giro de la fortuna, un cambio en la valoración de las circunstancias. Esto ocurre en casi todas las obras de teatro que conozco, pero el mejor ejemplo es el de Edipo, Rey, quien descubre durante un sostenido calvario que él mismo es el hijo y asesino de Layo y por tanto esposo e hijo de Yocasta.
La peripecia (Del gr. περιπέτεια) se refiere a series de eventos relacionados la acción de los personajes las cuales originan resultados contrarios a los esperados. A pesar de que se le relaciona con la noción de aventura, más bien tiene la connotación del revés de la fortuna, un acto que obtiene efecto inesperado o contrario. Claudio, el tío de Hamlet intenta envenenar a su sobrino durante un encuentro de esgrima  y así dispone una sustancia mortífera en una copa de vino para brindar por el buen triunfo del príncipe de Dinamarca. El resultado es que la reina bebe de la copa y muere, esto revela las intenciones del “rey” a Hamlet quien le obliga a beber hasta las heces del mismo recipiente.
Reconozco que a veces las cosas les salen mejor de lo que esperaban a los caracteres, gracias también a la peripecia.

jueves, 5 de julio de 2012

Un monstruo con corazón

En el año 2000 la hoy no tan activa institución, por no decir extinta, del Teatro Infantil Nacional, TIN, propuso la realización de un festival de teatro infantil basado en el género unipersonal. Varias agrupaciones, bastantes creo, más de doce, se consagraron a hacerse los favores de igual número de dramaturgos para crear espectáculos inusuales puesto que no se acostumbra que el teatro infantil esté a cargo de un solo actor. Fue una experiencia rarísima, según mis apreciaciones creo que no tan exitosa por lo limitante de las condiciones , y sin embargo, de allí nació la idea de montar una obra sobre el monstruo de Frankenstein, llamada Un monstruo con corazón, cuyo texto estuvo a mi cargo.  La dirigió David Blanco para su grupo Katia con K, asistido por el inefable Tranquilino, Wilfreo Tortosa, (a quien podríamos llamar mejor Intranquilino).
La obra es una estructura defectuosa que pretendía someter a una actriz sobrehumanamente incansable al trabajo de actuar, monologar, manipular muñecos, títeres, marionetas, cambiarse de vestuario unas quince veces, por lo menos, e interpretar por lo menos una docena de personajes. Por supuesto eso no funcionó y el director halló la manera de ir incorporando otros actores para asistir a la agotada protagonista, repartir los roles y lo más importante individuar al monstruo en una muy conmovedora caracterización casi muda por parte de otro actor.
Así la obra faltó a los requisitos de unipersonalidad pero ganó en espectacularidad, aunque todavía el dramaturgo estaba inconforme. Y pasaba vergüenzas, porque gran parte de la inoperatividad del texto era mi culpa.
Luego Xiomara moreno, mi hermana, especialista en eso de revisar y reconsiderar el texto teatral, leyó el texto y determinó que yo lo que había hecho era un crimen contra la estructura y contra la capacidad creativa de esa agrupación, porque básicamente con tanto "perolito y mereñeque" el cuento no se contaba nunca o en realidad no había nada contado, más que una sucesión de escenas como sketches y sin organicidad.
Estoy revisando ese texto porque nos disponemos a poner en escena esta vez bajo mi dirección la misma obra, pero diferente.
De plano empieza porque ya hay varios actores y personajes individuados. Nelson Lehmann, Mayte Paria, Roberto Romero y Yusbely Áñez. Hay un dramaturgo tratando de esquivar la sobremonologación. Hay un equipo probando cosas y experimentando cuanta nueva idea  pueda encadenar la historia central de este monstruo que se fuga del laboratorio donde fue creado para tratar de descubrir "¿que cosa soy?". Y antes que todo, el nuevo requisito: que la obra pueda funcionar para todo tipo de público en todo tipo de espacios, plazas y parques abiertos inclusive.
Siempre hemos producido teatro infantil con las mismas y hasta mayores exigencias que el teatro de adultos. Me encomiendo en esta nueva oportunidad al equipo de Xiomara Moreno Producciones para que esta experiencia traiga mayores satisfacciones y un espectáculo digno del público que ansioso espera al otro lado del telón.

martes, 29 de mayo de 2012

Un hombre que no calculaba

Ayer, 28 de mayo se produjo el acto de defensa del trabajo especial de grado del Bachiller DIEGO MORA en la Universidad Nacional Experimental de las Artes. Su tesis consistió en un acopio de principios técnicos de actuación adquiridos durante el curso de su formación en ese instituto aplicados a la realización e interpretación de un monólogo escrito por mí titulado EL HOMBRE QUE NO CALCULABA. Ese trabajo todavía está en proceso de escritura. Demás está decir que los resultados para la graduación del novel actor, ahora Licenciado en Teatro, fueron excelentes y que contó con la aprobación y reconocimiento de los miembros del jurado y de sus propios compañeros de promoción. Como autor recibí un feed back emotivo y lleno de entusiasmo. A continuación transcribo este texto por desarrollar y que me hizo sentir orgullosos en este día. Felicitaciones al graduando y muchas gracias ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
UN HOMBRE QUE NO CALCULABA. ROMERO ESTÁ SENTADO EN UNA SALA DE ESPERAS ANTE LA PUERTA DE UNA OFICINA. SE SECA EL SUDOR. LO ACABAN DE DEJAR A SOLAS, ESPERANDO. SE ACOMODA EL SACO. DESCUBRE SUS SANDALIAS O ZAPATOS DE GOMA Y LOS CAMBIA POR UNOS DE SUELA QUE TRAE EN UNA BOLSA PLÁSTICA. GUARDA LA BOLSA CON LOS ZAPATOS GASTADOS EN UN MORRAL. SE REPASA LA LÍNEA DEL CABELLO CON LOS DEDOS. REPARA EN LOS PELOS DE LA NARIZ, LAS CEJAS. Llegó. Ahí, la puerta, aquí las sillas. Aquí yo y mis zapaticos nuevos. Los más nuevos. Los menos viejos, los más formales: y para que veas, no son los más caros. Allí el buró de la secretaria y yo espero. Todo ya visualizado, ¡a la realidad! Una lámpara, sí. Luz fría, impersonal. Sí. Esperar. (UN DETALLE QUE SE LE ESCAPABA) ¡Un cuadro! ¿Lo ves? Podrían ser dos, o varios. Que no digan nada. Pura decoración, que hablen del buen gusto de la institución, pero en verdad del mal gusto de la secretaria. Esperar. Una planta. Que haya por lo menos una cosa viva en este espacio, alguien que respire y sienta. Por lo menos uno, además del agonizante. ¿Ahhh? Podría ser plástica. (SE CERCIORA) No, no lo es. ¿Quién decora estos pasillos así? ¿Será la secretaria? Uno nunca ha visto a un jefe encargarse de la decoración de la “recepción”. Ni de la oficina de su mano derecha. A menos que el jefe sea… (SE SONRÍE) ¿Vas a empezar? Aunque a mí me dijeron que éste no lo era. Quizás le guste, pero se mantenga discretamente. Un mutante. Que le gusta…, pero sin estridencias. (SE VUELVE A ACOMODAR) Uno. Imposible. Nadie es como uno, a nadie le pasa lo que a uno. Nadie. (SE MIRA LOS PIES) Me vine a pie. Es bueno para la salud. Sobre todo para el aspecto. Tendré aspecto atlético. Atlético, no. Saludable. Un poco cansado. Son kilómetros. No hay para el pasaje. Las ampollas. Dolor. Pasar por donde Juvenal y pedirle plata, pero aprovecho. Descanso, una curita, un esparadrapo. Alí me las extirparía. Pero no está. No está más. Te conformas con la calculada cortesía de Juvenal, abusas un poco de su generosidad y te alivias los pies. Son diez cuadras desde aquí. Las tengo contadas. Quizás, algo de comer. Pero Juvenal nunca tiene comida. Por lo menos para volver a casa. (POR LOS ZAPATOS) Gracias a Dios entraron. Estaba cagado con eso. Si llegaba aquí. Pies hinchados, ampollas, burbujas gigantes, ¿y no entran? Me atenderían en gomas, pues… No es de modelo. Es de gerente. Alí se fue. No aguantó más. Lo puedo entender. Yo no puedo más que esperar. Él, que tiene un mundo por delante. Esperar era sólo su elección. Tenía alternativas. Yo no. La cosa es la forma, el cómo. Ni se despidió. Nunca tuvo sus cosas. Estaba de paso y no volvió a pasar después. No se llevó nada. No dejó. Me dejó a mí. Pero no es prueba suficiente. No soy una huella. No podría demostrarle a nadie que hubo un Alí, mostrándole los estragos del despecho. . La tristeza debe notarse en la cara. No conviene. Buscan gente positiva. (SE MASAJEA LOS CARRILLOS, TRATA DE SONREIR) ¡Yo de gerente! Dónde caerme muerto y de gerente. Es mi signo. Los libranos ique son así. Un día en el abismo, un día en la cresta de la ola. Profundidades abisales. Es que uno siente hasta las burbujitas, como con soda. Abisales. Shhhh. (IMITA EL SONIDO DEL LÍQUIDO GASIFICADO) Pero sin esa ligereza, esa liviandad, sin dinamismo de un chorro de burbujas que huyen hacia arriba, sólo esperar, precipitado, como un pez ciego de las profundidades. Esperar. Con Alí fue así, una juerga de seis meses. Una sola fiesta, la vida, dormir abrazados, comer como niños. Mirarnos sin aburrirnos. Desearnos, consolarnos, cómplices, sonreídos, satisfechos. Después el vacío. Un momento arriba en el balancín, y la caída y el vértigo y el estómago estragado. La balanza de libra es como un extractor de esos de petróleo, inyecta aire en el suelo, o gas o agua o lo que fuere y saca esa mierda negra. Escatológico. Y otra vez abajo. Esta vez hasta las capas remotas de la geología. Yo no dejaría solo al que espera. Tendría aquí como un cafetín. Una gente y mucha actividad. Ahí se sabe quién es quién. Quién congenia, quién activa, quién proactiva… Alguien a quien sonreírle, ir calentando los motores y no llegar envarado allá a dentro y como una momia extender la mano, sudorosa, “ jum, ¿dónde habrá metido éste cretino esa mano llena de bacterias?” Míralo, míralo, está pujando, parece que se le va a salir. Es una maldición, en las fotos, en la televisión es peor. Me veo como a punto de desmoronarme, al borde de las lágrimas, y esa voz… Sonreír, sonreír es nuestra divisa. Nada puede resistirse al encanto de una sonrisa. Si la naturaleza no te hizo guapo, “apuesto”, esa cara de cartón se humecta, se funde, se aliviana con una sonrisa. Amigable. Nadie va a temer nada de ti. Nadie. En ti se puede confiar. Cremita. (SACA UNA CREMA PARA LA CARA Y SE UNTA) No demasiado que vaya a quedar grasoso. Y va a pensar que estoy sudando. Que estamos nerviosos, que inseguros, que no merecemos. Merecemos, claro. Necesitar y merecer. Hay algo vago en esas definiciones. “De cada quién según sus capacidades, a cada quien según sus necesidades.” Debió ser Lenin, todavía podía mentirse, inventarse una doctrina. Stalin, no. Stalin, la praxis. Para saber las necesidades y méritos de la gente sería menester un ojo vigilante enorme, superior, un gran hermano, al tanto de la vida de cada uno. Aunque las carencias de la gente siempre son las mismas. Un poco de comida, un sitio donde habitar decentemente, un trabajo, buena compañía, Alí… Refrescado, sólo refrescado, no aceitoso, el cutis en su exacto grado de humedad, la piel que me heredó mi mamá. Un prodigio. Algo bueno me dejó. Pero la gente no es tan simple, la vida de cada uno es diversa, macabramente diversa, maravillosamente diversa,.. Se corre el riesgo de generalizar. Debe haber un ojo grande, sabio, como una cámara de video, un examinador experto, que sepa tus fortalezas y tus debilidades. Y te dé tu merecido, ja ja ja ja. Absolutismo, totalitarismo, dictadura, un ojo superior, el de Dios. Yo sabía que había que esperar. Desde que abandoné los estudios supe que mi porvenir estaba, no en los huevos, como el Jacobo de Ionesco, sino en una silla incómoda, en una áspera sala de espera. Áspera es un adjetivo raro, pero seguro lo asocié con el sonido, espera, áspera. Áspera espera, verdecito claro por dentro, verdecito oscuro por fuera, si quieres saber mi nombre, espera. Como la arena en la lengua. Como las ampollas en los pies. Ni medio para el pasaje. Un poquito de hambre, bastante. Mi cuerpo debe pensar que vengo a un análisis de sangre, no cené, no desayuné. Me bañé, hice ejercicio, un eufemismo. En otro país podría donar sangre y… no donar vender la sangre. Sangre buena, buenos genes. Donar semen, a cambio de un desayuno en un hotel caro. Eso. ¡La hoja curricular! Yo le dejé un ejemplar, un ejemplo de lo que puedo ser, pero traje otro curriculum, por si les interesa, por si se traspapela, por si no lo leyeron. Un curriculum, directo al grano, capacidades, fortalezas, formación, ¡firm! Una foto alterada por supuesto. Intervenida se dice ahora. La edad. No les voy a poner mi edad. Si con esa se despertaron que se vuelvan a acostar. Cargos desempeñados. Cargos enfrentados, reo de los siguientes cargos. Culpable. Eficaz. Último cargo… Un poco de ruido la conexión. Mi último cargo. Bzzz. Bzzz. (HACE EFECTOS COMO SI UN CELULAR NO SE PUDIERA OIR, COMO ESCUPIENDO MUY CERCA DEL MICRÓFONO) “Productor”. -¡Eh! ¿Cómo dijo? (MÁS RUIDO) Productor. -¿Productor? Aunque mi escalafón, mi designación, lo que salía en la nómina, en el cheque… Pero productor. El trabajo del productor, en un rango intermedio, asesor a la producción, no, en la pelea, en el sudor de todos los días. Productor, productor, sí señor... (IMITA LA VOZ DE UNA SECRETARIA) Por favor, para verificar un cargo en un currículo que nos hicieron llegar… Ah, asistente, muchas gracias, ¿Está segura? Segura, muchas gracias. Nada de verificación. Recomendación mata verificación. Quizás un error. Definitivamente un error. ¿Para optar por uno de gerente? Un error muy sospechoso. Gerente y boca cerrada. Gerente y la mirada de mis amigos envidiosos. Amigos, aunque no como amigos, como tutores más bien. Como que su vida maravillosa. Pero no precisamente maravillosa. Comparándome el sueldo. ¡Ganas más que yo! ¿Y los años en la academia, en la Universidad? ¿Y los años sudándome ese rabo? ¿Y la mirada distraída tras un plato de comida? ¿Y las noches encerrado viendo a los demás hacer sus rituales de apareo, autocongratulación social, sus rituales de éxito? ¿Y yo quedado? Como una solterona pero joven, pero pobre, pero mocho, pero manco, pero baldado, sin conexión, sin asumirse, sin integración, pero pensante, más pensante que muchos, pero solo, pero mal acompañado. Pero, Ivan… La felicidad, el cargo de gerente e Iván… Yo, gerente y me verán. Haciendo de las mías. Modernización, actualización, (los pongo a valer) y creatividad, mucha creatividad. Como una empresa de una serie norteamericana, con sus locos, sus graciosos, su flamante gerente y siempre comedia, y siempre un final feliz. Y real, mucho real. Después de todo yo manejo ese trabajo. Yo sé de qué se trata. Yo sé pa´dónde va eso. Aunque hay otras cosas. Primero esto. La entrevista, pasar por esto. Noches sin dormir y seguro se me notan. (VERIFICA SU ALIENTO) El aliento, nada. Nada ofensivo. Siempre hay que chequearse el aliento. No somos una manada de lobos que se demuestran poder y Status según y como le gruñamos al otro (GRUÑE AGRESIVO) o como le ahuyentemos con ese mal olor. Aquí llegué yo y quiero ese cargo de gerente (GRUÑE A UNA SUPUESTA PERSONA) Y basta. Desodorante al día. En su punto. Una colonita cara, de imitación, que no huela que se deje colar entre los términos de la conversación. Que se note pero que no se precipite. Que sea una sugerencia y no una imposición. El olor. Una cosa calculada, por gotas, por golpes de spray y la distancia del dispensador. (HACE COMO QUE ROCÍA ALGO EN EL AIRE HACIA ARRIBA Y LUEGO CORRE PARA RECIBIRLO EN SU CAÍDA, LO REPITE) Mi primer trabajo. No tan sacrificado. Yo lo merecía. Era como haber ganado en un juego sin el mayor esfuerzo que ser. Ser yo y merecer un trabajo. Claro pagaban mal, cuando pagaban. Sinceramente no pagaban. Pero el orgullo era mayor que el hambre hasta que empezaron a emparejarse y… Un día no tenía para pagar la gasolina del carro. Eran definitivamente tiempos mejores, tenía carro. No podía pagar la gasolina, irrisoriamente barata y se acabó el encanto. Otros trabajos y cada vez menos orgullo. Ya no se trabaja por mística. Por amor al oficio. ¡Mi billete primero! Después hablamos. Y no ha pasado tanto tiempo. Pero el cambio ha sido en redondo. Claro… Ya no estoy tan joven, “todos fuimos comunistas a los dieciocho”. Podíamos entregarnos a la locura y pasar tres días con un plato de espaguetis, espaguetis, espaguetis y unas cajas de cervezas. La buena vida. Y el organismo aguantaba. Ahora , las ampollas en los pies e Iván que no aguantó…Y un herpes incorregible en el rabo y una sensibilidad gástrica de princesa. Usted pone diez colchones, uno sobre otro y un grano de arvejas entre ellos y yo no puedo pasar la noche. Yo creo que era una propaganda de ortopédicos. Se tardan. Lo hacen a propósito. Que se joda. Que desgaste todas sus resistencias. La agonía. (IMITA A UN SUPUESTO JEFE) Tomando decisiones importantes. Trascendentales, decisivas. Decisiones decisivas para el futuro de la empresa. El color de las alfombras y esas cosas. (SE REVISA)El carnet de visitante. “Manténgalo en sitio visible” Sí, que no soy de aquí, que no pertenezco. ¿No se me ve en la cara? Identidad: desconocida. Identidad: borrosa. Débil de identidad. Identidad sexual: ¡enorme! Mucha. Es un chiste. Malo, pero chiste. Identidad sexual. Borrosa, indefinible, gaseosa, inasible. Por confirmar. Así se le da un tiempo a las madres o a los padres para que pospongan las preocupaciones. No se irán a enrollar por eso. Una empresa del siglo XXI. Una institución moderna, equilibrada, tolerante. Abierta. Si no, una denuncia por discriminación, por acoso… Un poco precipitado, primero es entrar. Y la tipa, o el tipo, tiene que ser simpático. Simpaticoa. Simpática. Fresquito, casi frío, para que no sobrevivan los microbios letales del trópico. (IMITA AL MICROBIO, EXTIENDE LA MANO Y VA HACIA UN SUPUESTO SUJETO) “Buenas tardes, soy el microbio de la gripe y me encantaría… (SE INTERRUMPE, TIEMBLA DE FRÍO SE PARALIZA CONGELADO Y CAE) (SE LEVANTA SACUDIÉNDOSE) Espero que nadie me haya visto. No hay cámaras de seguridad. (BUSCA) por lo que se puede ver… Aunque por esa rejilla. (SEÑALA EL TECHO) Bueno, espero que no. Y si las hay, en este momento se deberían estar caganido de la risa o si ven la grabación más tarde, ya será demasiado tarde. Venderán el episodio para un programa de videos graciosos en televisión. (HACE SEÑAS CON LOS DEDOS MEBIOS DE LAS MANOS) Si hago vulgaridades, será intransmitible, o intransmisible, como se diga. (HACE MORISQUETAS VULGARES, SE BAJA LOS PANTALONES Y MUESTRA EL CULO A LA SUPUESTA CÁMARA)

miércoles, 22 de febrero de 2012

Yo, el heredero de Eduardo de Filipo

Estos carnavales los pasé traduciendo una obra de Eduardo de Filipo llamada Yo, el heredero Aquí un monólogo en el tercer acto que me conmovió.




Ludovico.- No sé. El mundo es pequeño. Dentro de un día, dentro de un mes, dentro de un año nos encontraremos y tú , a tu vez, me lo dirás a mí. Las calles inventan a los hombres. De hecho, frecuentemente llevan el nombre de los hombres por ellas inventados. A mí me crió una conserje. Pobre mujer, hacía lo que podía, yo, sin embargo sabía que no era mi madre... En el segundo piso de aquel palacio, vivía una familia: marido, mujer e hijo. Un niño de mi edad, débil y enfermiso; casi siempre tenía fiebre. Con frecuencia me llamaban para que le hiciera compañía, porque yo le era simpático. Los niños mimados siempre guardan admiración por los niños pobres. Lo recuerdo como si fuese ahora... ¡cuántos juguetes tenía aquel niño! Yo me ponía cerca de su camita y miraba: trenes, barquitos, fuciles, soldaditos, trompetas, dianas de tiro... el aro. Todavía hoy cuando paso por un jardín donde hay niños jugando con el aro... todos sudados, sonrientes, felices... Me detengo y paso horas viéndolos. De niño nunca jugué con el aro...
Papá se quedó aquí, ¿por qué quieres cometer el mismo error que él? Mírame y encontrarás la fuerza para marcharte.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

PONENCIA SOBRE TEMAS Y PERSONAJES DE LA DRAMATURGIA VENEZOLANA DE HOY

21 de noviembre de 2.011
FORO SOBRE LOS PERSONAJES Y TEMAS QUE HABLEN AL TIEMPO DE HOY. CIUDAD TEATRO. CARACAS. FESTIVAL DE TEATRO DE CARACAS

Entiendo que el asunto de esta reunión es hablar de los temas y personajes que se asoman con mayor frecuencia en las tablas de los escenarios venezolanos y si esos mismos temas y personajes tienen arraigo, tienen efectividad, le dicen algo al público de hoy. Creo que es un trabajo para un cronista o un crítico. O será más bien para que los modestos creadores, que aparecemos con menos frecuencia en las tablas venezolanas, digamos lo que pensamos que “deben ser” los personajes y temas que le hablen al tiempo de hoy, como reza el título del debate. Entre paréntesis, éste será un debate sólo nominalmente porque las convicciones de cada uno no se exponen a ser cambiadas ni debatidas en este contexto, el menos indicado para la reflexión. Y menos cuando a todos se nos pidió que elaboráramos unas cuartillas para hacer el encuentro más expedito. Otro paréntesis, cuartillas que estoy llenando con esta digresión.

Retomo y digo que lo que yo creo que “debe ser” no es precisamente lo que me sale cuando me pongo a llenar cuartillas en blanco. Los personajes surgen, después de un estudio que tratamos de hacer minucioso, de pensarlos, retratarlos, dotarlos de sus tres dimensiones como en la escuelita, física, psicológica y sociológica; pero el personaje siempre termina por ser quien quiere realmente ser. Un autor puede fijar, puede precisar, elegir, unas ciertas características que ha visto, que ha leído, que ha distinguido en gente que conoce, en cosas que pasaron, en textos que ha consumido, o en la pura imaginación concebidas. Pero aspira a que un ente dinámico, un actante dentro de una trama las represente, se vean concretadas y encarnadas. Y esas señas, o características no están inmóviles, porque el movimiento es la esencia de la vida y los personajes tienen que cambiar. Resistirse a eso es como negarles la respiración. El personaje estará tan vivo como el autor. El autor aspira a que su personaje esté completo en su complejidad como una persona más.

Nuestros cálculos muchas veces son de poca utilidad. Hay una cierta autonomía en el personaje que se resiste a depender de mis intenciones. Depende, más bien, de su inmersión en un mundo previo a él., el mundo de los valores del colectivo, lo que Foucault definió como el ámbito del discurso dominante y esas cosas. Es necesario entonces que el personaje dialogue con su público. Entonces es que terminamos de saber cómo era aquel ser que imaginamos parcialmente y luego lo vemos hacerse realidad en el cuerpo de un actor y entonces del cotejo con lo que entendió el otro, como una especie de diálogo con el intérprete se puede hablar de un personaje.

Cada época de la dramaturgia ostenta una categoría de personajes que va en consonancia con el concepto de hombre o de mundo que se maneja como ideología contemporánea. Así, en la época de los griegos, los personajes transitaban un mundo gobernado por dioses y determinado por el destino; un mundo contingente al que había que oponer virtud en forma de equilibrio, mesura, prudencia, continencia, sabiduría. Y para los medievales los personajes se dedicaban a sobrevivir, en base a divertidas picardías y arrestos de misticismo porque su concepción del mundo era estática, el peso de la divinidad condenaba al hombre a la resignación en su estatus de agonista, de criatura modesta y sin aspiraciones cuyas escapadas son fantásticas, rocambolescas o místicas. Para Shakespeare y visiblemente para Marlowe los personajes correspondían a la idea Maquiavélica de un burgués en capacidad de conquistar sus logros vitales. Es lógico porque con el Renacimiento y el Humanismo, la del hombre inventor, emprendedor, descubridor, productor de conocimiento y con conciencia moderna de sus contradicciones era la imagen en la palestra. Son ejemplos, no más.

Quizás esa cualidad de imprevisibles que alcanzan los personajes en nuestra época tenga que ver, más que con la Teoría del Caos, con el hecho de que podemos ver los personajes del pasado desde una cierta distancia y considerar lo que el público, durante cierto tiempo, ha hecho de ellos. Cosa que aún no le ocurre a nuestras creaciones que están todavía por nacer. Además de que la ideología dominante en nuestro tiempo se nos hace tan cercana que no la podemos apreciar por falta del debido campo visual necesario. Sobre esto, me permito decirles que tengo una obra cuyo primer lector fue, el maestro recientemente desaparecido Isaac Chocrón, se trata de Un corrido muy mentado y a mí me sorprendieron las observaciones que sobre mi protagonista hizo ese decano de la dramaturgia venezolana. Discutiéndome el título y sobre todo elogiando la teatralidad del personaje femenino,(sic)“que resultaría irrechazable para cualquier actriz que lo leyera”, dixit. También recuerdo que me conversó sobre la debilidad de la reacción final de la señora ante la noticia de la muerte de su hijo, me abrió los ojos a la posibilidad de expresar un dolor muy grande de cuya efusión yo había previamente decidido abstenerme. En realidad yo no sospechaba la magnitud que alcanzaría en la mente del otro, del lector, del espectador el drama de aquella señora pobre y decente que a la vez era cómplice de los desmanes de un hijo malandro. Isaac me estaba hablando de una persona casi que de carne y hueso.

Una clave para saber hacia dónde enfilar nuestros personajes es una verdad de Perogrullo que consiste en que al venezolano le gusta verse representado en pantalla y en escena. Gusta de presenciar testimonios sobre su autenticidad, su originalidad, su especificidad como individuo dentro de lo social. Y sólo dentro de ese contexto verosímil de nuestra identidad estará dispuesto a aceptar el corrosivo efecto crítico que es obligación del dramaturgo introducir en el evento teatral. O somos de verdad o no estamos cumpliendo con la subversión encantadora de nuestro arte.

Los venezolanos estamos metidos en medio de una corriente de cambios sociales y políticos que producen tensión. Nuestros personajes deben representar a ese individuo en crisis de identidad, de intereses, siempre acechado por la posibilidad de la barbarie, del materialismo, de la disolución de nuestra esencia como sociedad.

Si es lo que me preocupa como tema, yo he de insistir con mi discurso acerca del exacerbado materialismo que nos caracteriza como sociedad hoy y que produce, en ausencia de un componente espiritual, la disfunción como cohabitantes del país. Es un tema infinito y de alguna manera moralizador. Pero mi formación es muy católica y a la vez muy familiera y no me ruboriza exponer en obras de teatro mis aspiraciones a una humanización profunda de nuestras relaciones. El asunto es complicado porque la realidad es agresiva, hostil, y nosotros tenemos nuestras limitaciones físicas, psicológicas, nuestros prejuicios, nuestras convicciones que funcionan irreflexiva y automáticamente y no de forma sopesada y responsable. El carácter, que fue la palabra para designar a los personajes que usó Aristóteles, además de significar un trazo o un rasgo relevante, según Harold Bloom, también se refiere a la forma habitual que tienen los personajes de enfrentar los problemas de la supervivencia, es decir, a una cierta ética. He ahí la razón de un conflicto interesante para desarrollar en obras de teatro. Tiene un componente cultural, como se ve, pero también psicofísico. En síntesis: “¿Cuál es la forma habitual y trascendente dentro de la cultura, que tienen los venezolanos de enfrentar los problemas de la supervivencia?”. Eso los hace personajes. Y miren que nuestro estilo para resolvernos el día a día parece cada día ser más tremendo… Allí, una razón para el debate.

Siempre he aspirado a retratar a un venezolano con problemas éticos: un hombre o mujer que sintiéndose en la periferia o completa ausencia del Estado actúa automáticamente como un outsider, un marginal que conspira contra su propia comunidad. Y no tiene que tratarse de gente del más bajo estrato social, se trata de gente del más bajo estrato moral o que ni sospecha que hay unos estratos, que no visualiza siquiera una estructura del colectivo. Un individuo que ignorante de lo social se transforma en agresor de lo social. Será un personaje muy próximo a nuestra realidad. Eso, insisto, luego deberían dilucidarlo los críticos.

La disolución de nuestro modo colectivo de resolver los problemas es la aniquilación de nuestra cultura, reitero. Es sucumbir ante la barbarie. Aquí debo aclarar, la literatura republicana del país se forjó a partir de los conceptos tardíos de romanticismo: navegado como el vino europeo, recalentado y cocido, totalmente alterado y hasta descompuesto en la mesa criolla. Existe una tradición en nuestra literatura que tipifica la resistencia del medio, del material objetivo, una especie de parálisis que va afectando hasta a las instituciones y que imposibilita la empresa del espíritu protagónico, el progreso, la aventura, la sensibilidad, la felicidad… Ese opositor se caracteriza por lo oscuro, lo salvaje, lo brutal, lo ramplón, lo avaro, lo torpe, lo violento, lo corrupto. Miren Doña Bárbara, miren Ídolos Rotos, miren Cubagua y otras mil novelas y otros cuentos. Una tradición que opone el pensamiento progresista (del verbo pensar) a la acción irreflexiva y canallescamente interesada. Por ahí van los tiros, les acabo de contar la trama de mi próxima obra.

¿De dónde provienen los temas?, pues de lo que nos rodea y de su capacidad de afectarme como ser pensante. Yo estoy en permanente diálogo con otros dramaturgos que voy leyendo o espectando, películas, la farándula, personajes públicos, tipos de gente. Primero las conversaciones serias con mi hermana, Xiomara Moreno, que se imaginan son de una cierta intensidad y riesgo, lo que escribió un amigo dramaturgo, lo que puso en escena César Rojas, otro amigo aquí presente, lo que trata de comunicarnos el cine nacional, institucionalizado o independiente, las últimas crisis económicas y sociales en Europa, la última travesura de Chalbaud y su acólito Gilberto Agüero, los chismes, lo que se logra pescar en las repetidas ferias del libro, de entre tanta autoayuda y falaz hipocresía.

Yo no sé si eso le habla al público de hoy, que reitero está más interesado en problemas de la desintegración de la pareja tradicional con todo el tremendismo sexual y superficial característico del teatro de boulevard, quiero decir, comercial. Ahí es donde yo no pretendo competir. Aunque a veces me resigno también sí a dialogar.

Sobre esto último, e l maestro Gilberto Pinto divide la historia de los temas de nuestro teatro entre los años setenta y ochenta como el teatro de la cintura para abajo, y llama a la reflexión para que hagamos un teatro de la cintura para arriba. Pero esa severidad parece demasiado parcial y no podemos quitarle al teatro su atractivo componente orgánico, subversivo y antidogmático. Yo me inclino esquivando la vulgaridad del dicho por pensar también en la cintura para abajo pero desde la cintura para arriba.

JAVIER MORENO

jueves, 27 de octubre de 2011

ATENCIÓN HISTORIA DE LA DRAMATURGIA UNEARTE

PROGRAMA HISTORIA DE LA DRAMATURGIA
ANTIGÜEDAD CLÁSICA.
TEATRO GRIEGO

LA TRAGEDIA GRIEGA, LA VIRTUD
ORÍGENES. CERTÁMENES, EXCELENCIA, EQUILIBRIO, SOBRIEDAD.
PROPÓSITOS RELIGIOSOS, “ POLÍTICOS”, EXISTENCIALES
PRINCIPALES POETAS TRÁGICOS
ESQUILO, SÓFOCLES, EURÍPIDES, OBRAS
ESTRUCTURA DRAMÁTICA DE LA TRAGEDIA
SITUACIÓN DRAMÁTICA VS PERSONAJES
EL CORO, FUNCIÓN Y FORMA, ESTROFA, ANTIESTROFA
PÁRODOS, EXODO. PROGRESIÓN DE LOS EPISODIOS
ANAGNÓRISIS, HYBRIS, ¿AMARTÍA?, KATHARSYS
VERSIFICACIÓN YÁMBOS, TROQUEOS
EL COMPONENTE MUSICAL Y DANCÍSTICO
TÍTULOS: Agamenón, Las Coéforas, Los Persas, de Esquilo
Edipo Rey de Sófocles, Medea de Eurípides.

LA POÉTICA DE ARISTÓTELES COMO GUÍA CRÍTICA

LA COMEDIA GRIEGA. EL DEFECTO
PRINCIPAL POETA CÓMICO ARISTÓFANES
OBRAS
PROPÓSITO “POLÍTICO” O CIVIL.. LA CRÍTICA
EXPRESADA DE FORMA POÉTICA
SITUACIÓN VS PERSONAJES
ESTRUCTURA DRAMÁTICA SEMEJANTE A LA DE LA TRAGEDIA
EL CORO, EPISODIOS. LA PARÁBASIS. EL CANTO. LA DANZA
VERSIFICACIÓN
TITULOS: Las Aves, Las Avispas, Pluto
LA “COMEDIA NUEVA” GRIEGA

AUTOR: MENANDRO
ESTRUCTURA.DRAMÁTICA.
DESAPARICIÓN DEL CORO. USO DEL PRÓLOGO QUE INTRODUCE EL TEMA Y ARGUMENTO.
LA COTIDIANIDAD COMO TEMA. NO HAY PRETENSIÓN DE RECONVENCIÓN POLÍTICA. PROPÓSITO MORALIZANTE Y DIVERTENTE.
PERSONAJES TIPO AUNQUE NO DESPROVISTOS DE DIGNIDAD.

TEATRO ROMANO
ORÍGENES ETRUSCOS VS HELÉNICOS
LA NUEVA COMEDIA GRIEGA COMO MODELO, SEGUIDORES DE MENANDRO. COMEDIA PALIATA, (FABULAE PAHLIATAE).
PLAUTO, CECILIO Y TERENCIO.

PLAUTO CRONOLOGÍA, OBRAS
TÍTULO: El soldado Fanfarrón, ( y Aulularia)
ESTRUCTURA DRAMÁTICA:
SUCESIÓN DE EPISODIOS EN CINCO PARTES O ACTOS SIN INTERVENCIÓN CORAL. CADA ACTO TIENE UN PROTAGONISTA PARCIAL
PERSONAJES TIPO, LAS MUJERES TIENEN INTERVENCIÓN MUY DISCRETA Y REDUCIDA. EL ESCLAVO ES EL FACTOTUN, EL INGENIERO. LA FIGURA EXHUBERANTE ES LA DEL DEFECTUOSO MILITAR. LA MUJER COMO FIGURA INTRIGANTE Y ARTERA, DEFECTUOSA, SENSUAL, MOLESTA.
CANTICUN.
LAS PARTES CANTADAS DE LA DRAMATURGIA PLAUTINA PROSPERARON CON LA EVOLUCIÓN DE SU OBRA. AL COMIENZO NO HAY CANTICUN Y EN SUS ÚLTIMAS OBRAS HAY CASI MEDIA OBRA MUSICAL Y MEDIA OBRA HABLADA. INSTRUMENTOS, VARIOS TIPOS DE FLAUTAS Y CÍMBALOS.
VERSOS YÁMBICOS Y TROCAICOS
CONTAMINATIO, USO DE LOS ARGUMENTOS DE LAS COMEDIAS GRIEGAS PARA DESVIRTUARLOS MEDIANTE SU REFUNDICIÓN EN OTRAS COMEDIAS
EL LENGUAJE POPULAR, DEDICADO ALA GRAN MASA RASA DE ESPECTADORES, NO OBSTANTE LAS INNOVACIONES LINGUÍSTICAS PERMANENTES QUE APORTARON COLOR Y POESÍA LATINA

TERENCIO CRONOLOGÍA, OBRAS
TÍTULOS: ANDRIA Y EL EUNUCO
INFLUENCIA DEL AMBIENTE HELENIZANTE QUE LE RODEABA
SEMEJANTE ESTRUCTURA DRAMÁTICA.
PERO HAY ELEGANCIA. PERSONAJES MÁS ACERCADOS A LO QUE ES UN CARÁCTER, PROFUNDIDAD PSICOLÓGICA Y GRACIA
SU OBJETIVO NO ES LA RISA SINO LA SONRISA
MENANDRO COMO MODELO.
CONTAMINATIO
SÓLO SEIS OBRAS
LENGUAJE REFINADO, TRADUCCIÓN ACERTADA DE LA POESÍA GRIEGA VERTIDA CON SUMA RESPONSABILIDAD Y APEGO AL LATÍN. TERENCIO ES MATERIA DE ESTUDIO EN TODO OCCIDENTE COMO MODELO DEL LATÍN CULTO Y SOFISTICADO.
ELIMINÓ CASI ABSOLUTAMENTE EL “CANTICUN”
SE ALEJABA DE LAS VULGARIDADES Y DEL GUSTO POPULAR

SENECA: CRONOLOGÍA, OBRAS
TÍTULOS: EDIPO REY, TIESTES.
TRAGEDIA FANTASMAL, ESCRITA EN PROSA.
TEATRO PARA SER LEÍDO EN PÚBLICO. DRAMA DECLAMATORIO.
CASI ESCALOFRIANTE, CON ÉNFASIS EN EL AMBIENTE VIOLENTO, OSCURO, DE PESADILLA. LO SANGRIENTO, TREMENDISTA.
CONMOVER A TRAVÉS DEL TERROR (UN POCO DE REPULSIÓN) NO DE LA PIEDAD NI EL HORROR. CATARSIS VS PATHOS INTENSIFICADO (DOLOR)
PERSONAJES NOBLES TOMADOS DIRECTAMENTE DE LA FUENTE GRIEGA.
TEMAS QUE SE CORRESPONDEN CON LOS VALORES DE LA FILOSOFÍA ESTOICA.
ESTRUCTURA: DESMESURADO USO DEL CORO QUE A VECES DISERTA SOBRE TEMAS NO ESTRECHAMENTE LIGADOS A LA SITUACIÓN DRAMÁTICA. CINCO ACTOS.
PRÓLOGO : EL FANTASMA O SER VENIDO DEL MÁS ALLÁ, O EL PERSONAJE FUERA DE SÍ QUE CONOCE CÓMO SE DESENCADENARÁN LOS HECHOS.
DICCIÓN ALTISONANTE Y ARTIFICIOSA, FALTA DE NATURALIDAD, CONVENCIONALIDAD Y EXAGERADA ERUDICIÓN EN LAS REFERENCIAS,MITOLÓGICAS Y GEOGRÁFICAS.
GUSTO POR LO HORRIPILANTE HASTA EL RIDÍCULO, ESCENAS TENEBROSAS, INFERNALES, MAGIA Y RETÓRICA.

ARS POETICA (EPÍSTOLA A LOS PISONES) DE HORACIO
CONSEJOS PARA UN ESCRITOR
MORFOLOGÍA DEL DRAMA
EXTREMO DISCERNIMIENTO ENTRE GÉNEROS
DISCRIMINACIÓN ENTRE LO QUE DEBE SER VISTO Y LO QUE DEBE SER CONTADO. CRITERIO PRINCIPAL: EL DECORO